Arturo Palma
Llueven serafines muertos
sobre el jade putrefacto
del espíritu. Sirenas
cadáveres transformaron
náufragos, en mil reliquias
profanadoras del cielo.
La ciudad, tan lenta nube,
es del mar y olas reflejo.
Canten rúnicas cantinas
los trabajos del bisonte
tambor de lluvia de tambor,
tambor fuego, tambor monte,
nube tambor, vida tambor,
fumen el cósmico quetzal
sobre las ruinas doradas
del relámpago, y rearmen
las sonajas consagradas
con metafísico mezcal.
Canten rúnicas estrellas,
canten rúnicas cantinas,
canten rúnicas estrellas,
la medicina de Pipa
soberana transhumeante.