Erandy Corvel
Te invito a que me ames con una imaginación desmesurada y febril. Tengamos un encuentro de palabras cómodas y tentaciones estoicas, que sin embargo lleve al clímax tu ambiciosa sed de conversaciones trascendentales. No te arruinaré la cena con un rostro apetecible, ahórrate la energía del tartamudeo y las mariposas efímeras. Nunca olvidarás el consuelo de besarme con los ojos cerrados y de amarme sin intermediarios.
