29

image

La celebración de mi cumpleaños comenzó tarde el viernes, pero terminó hasta el domingo en la mañana, después de la pelea de McGregor. La verdad es que fue muy divertido, especialmente el viernes que fuimos de pub en pub, fumamos marihuana junto al hermoso río Wensun y jugamos con los cisnes, hubo un momento incómodo en la fiesta de regreso en el depa, cuando un tipo se quería madrear a Red, pero lo sacamos del edificio y todo continuó con más cerveza, y otras ambrosías. No sé cómo, pero terminó en mi fiesta una pelirroja que resultó ser stripper. Como es tu cumpleaños, vine a hacerte un lap-dance-me dijo. Nunca supe exáctamente quién la invitó, creo que sólo se nos pegó al salir del Mischief. El baile no estuvo mal, nos mostró sus pezones perforados y la chava quería hacer un trío cumpleañero conmigo y con mi roomie pero yo decliné.

Así que hubo un poco de todo el día de mi cumpleaños, incluso recibí una llamada muy bonita por skype, pensé en eso todo el fin de semana. Pad pasó los siguientes dos días preocupado y arrepentido de haberse cogido a la stripper, fue muy gracioso hacerle creer que tiene SIDA. El sábado continuamos con la fiesta, Cook me regaló medio gramo de MDMA, y Red se nos unió con Benzedrina y perico. Salimos temprano a pescar, llevamos también cervezas, marihuana y comida. En dos cochecitos cupimos los siete más las cañas de pescar y el equipo.

Liam nos enseñó el mejor lugar para encontrar peces, él y Collie se dedicaron a arreglar las redes y las cañas mientras los demás pusimos el campamento y preparamos la comida. Comenzamos a beber y fumar. AJ empezó a contarnos sus historias de cocainómanos, nos hablaba de un amigo que prácticamente se quedó sin nariz y nos mostró unas fotos asquerosas, todo mientras casi todos se metían unas rayas de perico, a mi por fortuna no me gusta la coca y me dediqué a fumar y beber cerveza, leer a Kerouac y poner buena música desde mi ipod en la bocina.

Pesqué unos tres peces junto al río, antes de ponerse el sol regresamos al campamento y ya estaban listas las hamburguesas, no cocinamos ningún pescado porque es ilegal y tienes que regresar al pez al agua. Comimos hamburguesas y hotdogs, bebimos más cerveza, unos continuaron con la coca, otros empezaron con el eme, yo me abstuve de ambos, el MDMA sí me gusta pero en pequeñas dosis, así que terminé regalando prácticamente todo mi regalo. Para cuando llegaron las chicas, ya se estaba poniendo el sol y Pad, AJ, Megan,Liam y Collie estaban súper enfiestados, Lucy y yo éramos los únicos sobrios, y por sobrios quiero decir sólo pachecos.

Chive la irlandesa y Kat la argentina se nos unieron, Kat le entró al eme luego luego, Chive se esperó un poco pero al final también lo hizo. Esuchamos música magnífica junto al río, recuerdo bailar mucho al ritmo Fatboy Slim y, a pesar de que yo no estaba en nada, también podía sentir toda esta alegría y unión que te otorga el MDMA, bailamos y bebimos y cantamos hasta entrada la noche. En algún momento, poco antes de irnos, Chive me tomó de la mano y me llevó detrás de unos árboles, aquí hay luciérnagas-me dijo mientras me introducía poco a poco al bosque, empecé a pensar que ya estaba muy puesta y nos íbamos a perder, pero de inmediato, después de unos minutos de oscuridad absoluta, llegamos a este sitio con un montón de puntitos luminosos, que se movían.

Vimos las luces en silencio un par de minutos, noté que todavía me tenía tomado de la mano y pensé en soltarla, pero no quise ser grosero, así que sólo le dije: i think we should go back, they are about to leave. La solté y empecé a caminar de regreso, ella me siguió y en el camino seguimos platicando, riéndonos de chistes que ya no recuerdo. Kat nos encontró a medio camino de regreso al campamento, sus ojos de pantera, con las pupilas enormes por las drogas, brillaban con malicia bajo la luna. No sé qué me da Kat que, aún cuando siempre platicamos alegres y bromistas, siempre siento que me observa con maldad. En el camino de regreso salió al tema que Red traía Benzedrina y yo nunca la he probado, las chicas me convencieron de hacerlo. Al llegar al campamento le gritaron a todos “El cumpleañero no conoce la benzedrina! dénle benzedrina!” Resultó ser que todo el mundo ahí conocía esa sustancia excepto yo, así que Red preparó unas líneas.

Obvio fui el primero en esnifar, seguido por Chive y Kat, luego Red.. No sé quién más porque la droga empezó a surtir efecto.

La benzedrina llega a tu cerebro más rápido que cualquier otra sustancia que puedas esnifar, casi me voy al suelo cuando sentí el latigazo. Chive no dejaba de observarme y sonreir, ya te pegó ¿verdad? Traté de responderle pero las palabras no salían, y creo que estaba hablando en español. Todos rieron y Kat tenía que ser mi intérprete. La música se derretía entre los vértices del pasto cuando nos subimos a los coches, no sé si Liam, quien manejaba, estaba tan drogado como nosotros, espero que no, súbete al frente me dijo, te va a gustar.

La benzedrina y la velocidad se llevan muy bien, escuchábamos a los Pixies a todo volumen mientras Liam le daba al acelerador, yo sacaba la cabeza por la ventana y quería lamer las gotas de rocío que detectaba en la noche veraniega, el camino era una serpiente de colores cromados y la música sonaba con un eco muy curioso, entre abismal y simpático. Escuchamos a The Who y a Pink Floyd y cantamos camino a Roys: Teenage wasteland!! It’s only teenage wasteland!! Sonaba a todo volumen cuando nos estacionamos junto al pub.

Llegamos justo a tiempo para ver la pelea, el bar estaba casi lleno a pesar de ser casi las cinco de la mañana, todos mis amigos se veían destruidos pero felices, bebimos unas pintas y volvimos a brindar por mi cumpleaños, a pesar que había sido hace ya dos días. Todos en el lugar apoyaban a McGregor obviamente, a mi me gustó la pelea, temía que todo fuera a ser por puntos y Mayweather sólo corriera como con Paquiao, pero fue divertido, todos se decepcionaron mucho, un par de tipos se empezaron a dar de trancazos afuera del pub y salimos a ver otra pelea, muy mala por cierto.

Liam se fue en su coche con las chicas y en el otro auto se fueron Red y otros más, Paddy, AJ, Collie y yo caminamos a mi depa, llegando fumamos un último spliff celebratorio y me fui a dormir. El domingo por la tarde nos volvimos a reunir varios, casi todos menos las chicas ni Collie, nos pusimos a crudear junto al río, entre los pubs  Mischief y el Ribs o’Beef, entre los cisnes y los patos, viendo a las parejas navegar el río en un hermoso y soleado día inglés.

El texto fue publicado originalmente en: https://marquezeraunmamon.wordpress.com/2017/08/29/29/

Deja un comentario