Contraportada – Primera Dama webzine n° (7) DEl color del tiempo al mudarse

Si alguna vez me senté jubiloso sobre la tumba de los viejos dioses, bendiciendo al mundo, amando al mundo, junto a los monumentos de los viejos calumniadores del mundo (pues yo amo incluso las iglesias y los sepulcros de dioses, a condición de que el cielo mire con su ojo puro a través de sus derruidos techos; me gusta sentarme, como hierba y
roja amapola, sobre derruidas iglesias)…

Friedrich Nietzsche, Así Habló Zaratustra

Ellos tratan

Arcano

 

Amigo, has muerto. 

Tu familia te busca en un repertorio

de imágenes virtuales,

tratando de asir  en secreto

tus cabellos ondulados con sus dedos

y de perdonarse a sí mismos  

el último disgusto que te causaron.
  

De perdonarte que hayas muerto.
  

Quieren pedirte ayuda para su propósito,

que los veas tristes

llorando frente a la pantalla,

rasgándose la ropa,

y así hacerte volver.
 
  

Tu facebook es un vicario  

donde regresan a la línea endeble  

a verte fijo, indefinido.  

(Quizás si se concentran… quizás).
  

Tus comentarios tienen tu voz

y tu risa en interjecciones

revive todo lo que para ellos eres

mientras  Mark Zuckerberg lo permita.