Pobres poetas

Jorge Alva

Después de leer a Ricardo Castillo,

entados en mi sillón y fumando un cigarrillo, Ella me dijo:

¡Juguemos a ser poetas!

Le respondí que no era juego, que los poetas sufrían mucho entre tanto alcohol y mujeres,

Que todas esas galas, recibimientos, flores y premios duelen, como dardos de claveles.

¡Ay de mí! Acabo de ganar el premio Jaime Sabines y ya no sé qué hacer,

¡Ay de nosotros! Con nuestras residencias artísticas en París, Madrid y Budapest.

Cómo sufrimos bebiendo cognac, mientras conducimos a toda velocidad,

en nuestros autos con el valor monetario de las casas de muchos más.

Es  terrible levantarte todos los días en tu casa de Las Lomas, sin saber  qué hacer con tantos libros y billetes, panegíricos y cheques, joyas y  poemas regados por todas partes.

Y preguntarte por qué ¿por qué la  gente no lee poesía? Por qué no pueden todos levantarse hasta medio  día, tomar un libro y ponerse a leer, hasta que llegue el mozo a  preguntarte: la cena está lista ¿quiere usted comer?

Terminé mi  desdichada descripción con un suspiro, Ella guardó silencio por un  minuto y luego se iluminó su rostro, con el brillo de quien resuelve el  enigma de la esfinge: ¡Ya lo tengo!-gritó-vámonos por la vida,  cogiéndonos jefas de redacción para que nos publiquen.

SOMBRA SÓLIDA DE SANGRE: LA MORONGA

Mariano Villalobos

Estos textos son lo que YO SOY.

 Estoy conformado por Experiencias Urbanas
 y Avistamientos Callejeros Paranormales.
 Siempre acompañado por la Sonámbula que te Come Dormida (LA CALLE).
 En la banqueta o en el asfalto, ahí, donde
 he tenido muchas Revelaciones, después de algunos años de haber
 estudiado “Historia Sagrada”.
 Ahoy ahí mismo se escribe mi propia “historia” a través de estas
 canciones, en el !ROCK¡
  
image

http://tumbonaediciones.com/sitio/producto/sombra-solida-de-sangre-la-moronga/


Es importante recalcar que los textos del maestro Mariano Villalobos no deben ser considerados como poesía –sobre todo en el sentido en que comúnmente se define el término “poesía”– puesto que él mismo ha recalcado en innumerables veces que no pretende hacer poesía y por lo tanto no se considera él mismo un poeta. Para el caso, sus textos podrían ser considerados una especie de juegos textuales literarios, que al final llegan a convertirse en una suerte de temas musicales.

Humberto Alonso. Junio de 2013

Editorial Primera Dama

Usted, (buen) hombre de apariencia incierta, curiosidad retorcida y tendencias paranoicas, que camina en un vecindario parecido al mío y ve santiguarse a los muchachos frente a la imagen de San Judas, patrón de las causas imposibles, y sospecha de su criminalidad, usted que es prejuicioso y a la vez incapaz de tirar la primera piedra, usted nos agrada.

Usted que piensa  Bendito nuestro país rico en tradiciones y gente hospitalaria, mi casa  es su casa y pásele a lo barrido, mi México de playas hermosas y  envidiable gastronomía, de lengua me como un taco. Acá entre nos,  fuereño, mejor ni venga; usted cerciórese de tener su Primera Dama.

Sus  miedos y sus contradictorias posturas nos empatan, porque usted y yo  compartimos ciertos síntomas de una fétida enfermedad que por desgracia  no es pegadiza ni incurable; basta con ignorarla. Lo invitamos pues a la  autoexploración y a que, antes de que se cure, nos ofrezca de su pus y  colabore con nosotros.

image