Arcano Don Rey
…aquí termina esta grosería. Babeante, grotesca, pero ridículamente catártica porque algún beneficio debía tener contarla. Yo siempre les advertí mi feliz desenfreno y mi capacidad de pasar por alto los límites, les dije que confiaran en mí, que podía dejarlo, que un día no postergaría más mi decisión de cambiar, pero me trajeron aquí, a este lugar, al que la verdad, mañana dejo para siempre. -Nada más se entera la gente que uno anda metido en un sitio de estos y empieza con la joda: “Deberías mejor ir al psicólogo/curandero/psiquiatra/cura/la chingada/”. Piedras de tropiezo, almas descoyuntas, mojigatos desbocados maquinando el zarpazo disimulado. Pinches perversos de closet, güey. Lo que no saben es que siempre fue temporal, una tapadera momentánea para que mi familia no diga que no hago el intento. Ahora sí, mañana no vuelvo, señores. -Ayer casi tuve una recaída, casi no la cuento, hijo de su pinche madre. La Mireya regresó como si fuera el diablo, nomás a tentarme. NO MAMES, le dije. VETE A LA VERGA. Como es una pinche vieja convenenciera de mierda, me ofreció todo lo que tenía, nada nuevo ni de calidad. Pero me acordé a tiempo, me acordé lo que dice la literatura; el Libro Azul. Leí la armadura de Dios. A MÍ NO ME LLEVA LA CHINGADA OTRA VEZ, me dije. Y aquí estoy muy terco, unos días de pie y otros bien pinche sentadito, disque poniéndoles atención, nomás haciendo guacamole con las nalgas, cabrón. No sé porque sigo en este grupo, espero que no se ofendan porque mañana lo dejo para siempre. Gracias padrinos.
“El que esté libre de pecado,
Mauricio Higareda
que chingue su madre por virtuoso”
“No erréis: las malas conversaciones corrompen las buenas costumbres.”
1ra Corintios 15:33
“Ups, I did it again”
Britney Spears
