Sergio Miraflor

Un personaje incómodo siempre es bienvenido en la antesala del morbo. Actualmente asimilado, el Marqués de Sade en sus orígenes fue repelido por cuestionar la falsa integridad del ser humano. Luego de dos siglos de exponer sus lúbricas aspiraciones, es representado sin velos en esta obra provocativa e incitante, en un escenario íntimo en el que nos compenetramos con la actuación intermitente del protagonista. Es inevitable sentir que el dejo de perturbación en las butacas, es un atinado homenaje a Sade, y la alegría con que uno celebra la perturbación de ciertos mojigatos es invaluable. Guión: Luis Ernesto Navarrete Dirección: Laura Mirandé Última función: Domingo 30 de marzo Centro Cultural El Foco