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Pequeño tratado de una ama de casa que alguna vez fue feminista

Erandy Corvel


Un hombre va a
arrancarte el brazo y tirarlo al río, pero te va a dejar a ti 
como ser humano,
intacto. No se va meter con quien eres tú. Las mujeres no son 
violentas pero van a
cagar dentro de tu corazón.

Louis C. K.

Amitas:

Éste es sólo un tímido bosquejo de una principiante;
un borrador de una

aprendiz recién inaugurada en los menesteres
domésticos, que ustedes con su

larga trayectoria descubrirán insuficiente y raquítico.
Las incito a enviarme

sus consejos y colaboraciones para que este
proyecto ingenuo se enriquezca.

Quedo de ustedes.

Twitter: @Erandy_Corvel

Correo: bienpetite@hotmail.com

I

1.1 QUEHACER; lo Inverosímil de su renovación.

Nadie creerá que después de la comida todo quedó de nuevo vuelto
mierda;

hay que continuar.

1.2 Limpiadores; encimar no hace una pócima.

A tallar nada lo sustituye. La mezcla de jabones es de valientes
y sólo las

novatas lo arrebatan.

1.3 La mancha; máximo tonificador de bíceps.

El verdadero truco es tallar y secar en loop hasta que se nos
hinche el conejo

y nos arda la vida.

1.4 El mercado; un reto extra académico.

No saber escoger fruta o verdura no te hace una tonta: repítelo
cien veces

(no contarle a mamá).

1.5 El sazón en la comida; la muerte de la
autocrítica.

Nada es más importante que los aplausos. Aún si los comensales
fingen.

 1.6 Consejos del hogar; si no es la propia
madre, nadie debiera

atreverse.

Nadie.

II

2.1 LA FAMILIA; la única sociedad que vale.

De trascendencia ni hablar. Un arroz que no se pega y no se
bate, no deja un

legado al mundo

2.2 Maternidad; el privilegio del género.

No es de dudar que del milagro de la vida, las mujeres llevemos
la mejor/peor

parte.

2.3 La salud; una responsabilidad unilateral.

Cuidar a los tuyos y a ti misma no requiere a más de uno.

2.4 Las visitas; monstruosos sentimientos
encontrados.

No hay que admitirlo, las visitas nos alegran el día a veces.

2.5 La esposa; una sustituta materna.

No importa si tienes hijos o no, a partir de ahora siempre serás
madre.

2.6 Las suegras; un mal bien necesario.

No hay justo medio que sea sincero: cómplice o rival.

2.7 Las mascotas; el plus de la felicidad
doméstica.

Son parte de la familia y por ello un eterno circuito de chis,
pelos y caca.

(Repetir: el amor todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera y
todo lo soporta).

III

3.1 IDEALES; un eco que se apaga como
carcajada.

Un pasado feminista no atenúa los lugares comunes en los que has
caído.

3.2 Paranoia; la certeza de lo que se espera.

Es común que quien ensucia tu casa, te susurre “Dios me
envió para reafirmar el patriarcado”.

3.3 Feminidad y feminismo; el combo de las
amas de casa posmodernas.

Quitarte el vello de las piernas por amor a tu esposo, no te
señala como

traidora de una lucha que de todos modos ya perdiste. Perdónate.

3.4 Amor; el poderoso que lo justifica todo.

Cuando sobrevenga la duda y la posibilidad de recaer, asegúrate
de

contestar afirmativo a la siguiente pregunta: ¿Lo estoy haciendo
por amor?

Ciudad de México, 2015

Portada: Ángel Luviano Garza