Recuerda que una dama no abusa de su facilidad de hacer llamativo lo insulso, ni evidente lo grotesco. Si eres muy fea para tomar el consejo anterior, entonces exagera, pero alega que tu apariencia carnavalesca obedece a una estética callejera poco convencional
Al fin tengo algo en la vida: La proyección de mis dientes desencajando las yugulares de mis contemporáneos creyentes del arte por el arte, del aura y de la escritura cuneiforme, codificada, monomaniaca, o no sé qué mamadas sublimes o "irreverentes" del mundo moderno, pos-moderno y últimamente vintage.